Título del Proyecto

GENDRES – Evaluación de la influencia del componente genético y de los niveles de vitamina D en la susceptibilidad individual y pronóstico de la infección por virus influenza, virus respiratorio sincitial y otros agentes respiratorios.

Introducción

Las infecciones respiratorias agudas (IRA) de etiología viral constituyen una causa bien establecida de la morbilidad y mortalidad infantil, las cuales se estima que causan el 75% de las enfermedades agudas y son la causa principal de hospitalizaciones en lactantes y niños a nivel mundial (1, 2). Las IRAs se encuentran entre las principales causas de muerte en niños menores de cinco años (2-4). Además de producir una morbilidad significativa en el corto plazo, algunas IRAs virales adquiridas en la edad temprana se relacionan con un mayor riesgo de otras enfermedades como asma años después de la infección (5). Todos los grupos de edad se ven afectados por las IRAs, aunque los bebés o niños pequeños son más propensos a sufrir enfermedades graves y que pueden requerir hospitalización. En este sentido, las infecciones del tracto respiratorio son un problema común en la primera década de la vida, provocando un gran número de visitas al pediatra y de hospitalizaciones en épocas epidémicas. La prevalencia anual de las IRA en un niño por lo demás sano de 3 años de edad es de aproximadamente tres a diez infecciones (6) y entre las causas de muerte, infecciones de las vías respiratorias solamente son una causa principal de muerte en los niños recién nacidos y mayores (7).

No existen tratamientos específicos que modifiquen el curso natural de la enfermedad infecciosa respiratoria viral, y sólo el tratamiento de soporte está universalmente aceptado, orientado a garantizar la oxigenación y la hidratación del niño afecto. Otros tratamientos de soporte alternativos habitualmente empleados en la edad adulta, como los descongestionantes, antitusígenos o antihistamínicos, entre otros, no sólo carecen de evidencias que justifiquen su utilización en este contexto en niños, sino que están formalmente contraindicados.

Mientras que las características clínicas de las IRAs son fácilmente reconocidas, el agente etiológico responsable de la enfermedad es a menudo no detectado, tanto en atención primaria dónde el diagnóstico se hace en base a la sintomatología de los pacientes (8) como en el ámbito hospitalario donde se usa habitualmente se usa la inmunofluorescencia como método de detección. Además, las infecciones respiratorias producen una importante demanda de atención médica, especialmente durante el invierno y las estaciones de ciertos virus respiratorios, como la gripe, el rinovirus o el virus respiratorio sincitial, entre otros.

Con la reciente disponibilidad de medios moleculares, la identificación de múltiples agentes infecciosos en el niño con infección respiratoria en el contexto hospitalario está modificando la categorización clínica de estos pacientes y nos obliga a estudiar su papel en el curso y pronóstico clínico. Sin embargo, existe gran controversia en el papel de la coinfección viral en las enfermedades respiratorias y en el contexto de atención primaria es prácticamente desconocido.

Aunque existen factores de riesgo bien identificados y/o co-morbilidades que pueden condicionar la susceptibilidad y el pronóstico del paciente ante una infección respiratoria viral, la gran mayoría de los casos acontecen en niños sanos y sin ningún antecedente patológico identificable. En este contexto, parece razonable pensar que pueden existir otros factores en el huésped que condicionen por tanto la susceptibilidad y el tipo de respuesta a la infección viral en el paciente pediátrico. Estos factores podrían ser de tipo genético y/o ambiental.

La influencia de la dotación genética del individuo podría influir en la susceptibilidad y respuesta a la infección respiratoria, y así ha sido sugerido con anterioridad por otros autores. La gran diversidad clínica que puede presentar un niño como consecuencia de una infección viral respiratoria se ha hipotetizado que puede ser el resultado de la interacción del virus y el sistema inmunitario del huésped, y en este sentido se han señalado diferentes genes relacionados con la respuesta inmune en la predisposición a las formas graves de enfermedad. Hasta la fecha estos estudios señalan únicamente algunos polimorfismos de nucleótido único (Single Nucleotide Polymorphisms; SNPs) en regiones de los receptores y ligandos de quimiocinas, de la superfamilia de las interleucinas y de los receptores de reconocimiento de patrones (fundamentalmente toll-like receptors y proteínas del surfactante). Sin embargo la información es muy limitada y está sustentada en estudios con muchas limitaciones en el diseño y en las técnicas aplicadas. Con las nuevas técnicas de genotipado masivo de alto-rendimiento y las herramientas bioinformáticas actualmente disponibles, sería posible evaluar la contribución relativa de estos y otros marcadores genéticos en la susceptibilidad de la infección viral respiratoria.

La vitamina D se sintetiza mayoritariamente de forma endógena a través de la exposición solar. Desde hace años se sabe que la vitamina D Juega un papel fundamental en la homeostasis calcio-fosfato (8). Sin embargo, en los últimos años la vitamina D se ha involucrado con otras enfermedades y en particular se ha sugerido que podría tener un papel protector frente a las infecciones respiratorias agudas (9). No obstante, la relación de los niveles séricos de la 25-hidroxivitamina D (25-OHD) con los diferentes espectros de gravedad de las enfermedades respiratorias agudas no está clara.

Por todas estas razones, consideramos importante evaluar el papel de las co-infecciones en las infecciones respiratorias, el impacto real de los niveles de vitamina D en la respuesta individual a la infección respiratoria, y analizar el papel potencial que el componente genético y de expresión individuales puedan tener en las diferencias existentes en la repuesta a la infección por virus respiratorios.

REFERENCIAS
1-Jevsnik M, Ursic T, Zigon N, Lusa L, Krivec U, Petrovec M. Coronavirus infections in hospitalized pediatric patients with acute respiratory tract disease. BMC infectious diseases. 2012;12:365. PubMed PMID: 23256846. Pubmed Central PMCID: 3557153. Epub 2012/12/22. eng.
2-Murray CJ, Lopez AD. Global mortality, disability, and the contribution of risk factors: Global Burden of Disease Study. Lancet. 1997;349(9063):1436-42.
3-Mizgerd JP. Lung infection–a public health priority. PLoS medicine. 2006 Feb;3(2):e76. PubMed PMID: 16401173. Pubmed Central PMCID: PMC1326257. Epub 2006/01/13. eng.
4-Nair H, Simões EAF, Rudan I, Gessner BD, Azziz-Baumgartner E, Zhang JSF, et al. Global and regional burden of hospital admissions for severe acute lower respiratory infections in young children in 2010: a systematic analysis. The Lancet. 2013;381(9875):1380-90.
5-Gern JE. Viral respiratory infection and the link to asthma. Pediatr Infect Dis J. 2008 Oct;27(10 Suppl):S97-103. PubMed PMID: 18820588. Pubmed Central PMCID: 3913380.
6-Regamey N, Kaiser L, Roiha HL, Deffernez C, Kuehni CE, Latzin P, et al. Viral etiology of acute respiratory infections with cough in infancy: a community-based birth cohort study. Pediatr Infect Dis J. 2008 Feb;27(2):100-5. PubMed PMID: 18174876.
7-WHO, World Health Organization. The World health report: 2005: make every mother and child count. 2005.
8-Pettifor JM, Prentice A. The role of vitamin D in paediatric bone health. Best practice & research Clinical endocrinology & metabolism. 2011 Aug;25(4):573-84. PubMed PMID: 21872799. Epub 2011/08/30. eng.
9-Holick MF. The vitamin D deficiency pandemic and consequences for nonskeletal health: mechanisms of action. Molecular aspects of medicine. 2008 Dec;29(6):361-8. PubMed PMID: 18801384. Pubmed Central PMCID: 2629072. Epub 2008/09/20. eng